Dirección:

**Sebastián Pivotto**

Guión:
**Marcelo Camaño** y **Juan Pablo Domenech**

Duración:
82 min

La historia, que transcurre desde 1812 hasta la fecha de la muerte de Belgrano en 1820, se inicia con las imágenes del prócer argentino agonizante en su lecho; allí se plantea el recurso del Belgrano moribundo reflexionando críticamente con él mismo en forma de alucinación. ¿Por qué ha arriesgado prácticamente todo incluso el amor de sus mujeres y -en fin- su propia fortuna y su propia vida?, lo ha hecho por un compromiso: el de la libertad y dignidad; por esto inicialmente ha sido optimista suponiendo una sociedad en la cual la gente proba tenga todos sus derechos, una sociedad en la que se restituyan derechos conculcados, luego paulatinamente la realidad le va demostrando que los ideales no son nada fáciles de realizar, máxime si tiene que luchar contra las mezquindades y egoísmos, pese a las amargas reflexiones que van ocurriendo todo concluye -pese a todo- con un ¡Viva la Patria! en el momento final, ese preciso momento de la muerte.